LFO y ‘Frequencies’: el disco que ayudó a cambiar la música electrónica británica
Publicado en 1991 por Warp Records, Frequencies se convirtió en uno de los álbumes fundamentales para entender la evolución de la música electrónica británica y el nacimiento del bleep techno. A comienzos de los años noventa, la música electrónica británica vivía una auténtica revolución. La cultura rave y el acid house habían abierto el camino a una nueva generación de productores que utilizaban sintetizadores, cajas de ritmos y samplers para crear un lenguaje musical propio. En ese contexto apareció LFO, el proyecto formado por Mark Bell y Gez Varley, vinculado a la escena del norte de Inglaterra y al sello Warp Records. En septiembre de 1991 publicaron Frequencies, un álbum que se convertiría en una de las referencias del llamado bleep techno. El disco se construía alrededor de una fórmula aparentemente sencilla: ritmos electrónicos minimalistas, sonidos sintéticos y, sobre todo, unas líneas de bajo extremadamente profundas. Ese sonido, asociado a la cultura de clubes y a los grandes sistemas de sonido, contribuyó a definir una identidad electrónica genuinamente británica. El precedente inmediato había sido el tema “LFO”, publicado en 1990. La canción llegó al Top 20 de las listas británicas y convirtió al dúo en uno de los primeros proyectos de la escena electrónica underground del norte de Inglaterra en alcanzar una repercusión comercial significativa. De Detroit y Chicago a Yorkshire El sonido de Frequencies recogía influencias del techno de Detroit, el acid house de Chicago y la cultura rave británica, pero las transformaba en algo diferente. El protagonismo del subgrave y el carácter minimalista de las producciones se convertirían en algunas de las señas de identidad de la primera etapa de Warp Records. El álbum no se limitaba, además, a la pista de baile. Temas como “Simon from Sydney” o “Nurture” mostraban una vertiente más experimental y atmosférica, anticipando parte de la evolución que durante los años noventa llevaría a Warp hacia lo que posteriormente se conocería como IDM. El sello británico acabaría publicando trabajos esenciales de artistas como Aphex Twin, Autechre o Boards of Canada, convirtiéndose en una referencia internacional de la electrónica experimental. La trayectoria de Mark Bell La importancia histórica de Frequencies también se entiende al seguir la trayectoria posterior de Mark Bell. El productor desarrolló una destacada carrera al margen de LFO y colaboró estrechamente con Björk, especialmente en la etapa de Homogenic, además de trabajar con otros artistas como Depeche Mode. Esa trayectoria permite establecer una conexión entre dos momentos muy diferentes de la electrónica: el sonido crudo y físico de Frequencies y las producciones electrónicas más complejas y sofisticadas que Bell desarrollaría posteriormente. Un disco de transición Frequencies representa uno de los puntos de transición más importantes de la electrónica de comienzos de los noventa. LFO tomó elementos procedentes del house y el techno estadounidense y los combinó con la cultura rave británica, el minimalismo y el protagonismo del bajo. El resultado ayudó a abrir el camino hacia distintas corrientes que posteriormente desarrollarían ese lenguaje, desde el techno experimental y el IDM hasta diferentes formas de música bass británica. Publicado en 1991, Frequencies continúa siendo una referencia para entender cómo la electrónica dejó de ser únicamente música de club para convertirse también en un espacio de experimentación sonora. Un álbum oscuro, minimalista y futurista que contribuyó a demostrar que, en la música electrónica, el propio sonido podía convertirse en el protagonista.